lunes, 17 de noviembre de 2008

Descubriendo el mediterráneo.



Este sábado, en una visita relámpago, me he acercado hasta el Salón Náutico. No ha llegado a un par de horas: el tiempo justo de saludar a los amigos y de imaginar un par o tres de nuevos proyectos inspirados en lo que vi de pasada. 
Casi a la carrera fotografié la unión que ilustra (?) el post. Entre la poca calidad de mi cutremóvil y la poca vista que me van dejando los años, un ojo avezado sabrá distinguir una elegante y cercana solución al problema que se nos planteaba hace unos  posts y cuya solución había ido a buscar muy lejos
Una bonita junta, con las fibras trabajando en buena dirección, firme, limpia y que incluso se puede cortar a máquina. Y la hemos encontrado aquí, en pleno mediterráneo. Y la habría encontrado con buscar algo tan simple como "pie de roda" en cualquier parte. Esta noche copiaré cien veces (Ctrl+C, Ctrl+V): "Hay que documentarse antes de escribir según qué tonterías"
Resuelto el tema, ahora me centraré en seguir inventando la sopa de ajo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Nunca dejará de asombrarme tu capacidad de observación. Muy interesante esa unión. Seguro que se te ocurre alguna manera simple de ejcutarla. Ya nos contarás.

xevi dijo...

Paco, más que ejecutarla de una forma simple, la hemos perpetrado a lo basto! Vamos que más que ajustarla la hemos ajusticiado, a garrote concretamente. Hemos hecho unas pruebas con unos tablones que me quedaban de cuando las palas, de samba (que ni para pruebas vale). Estamos contentos porque hemos visto que se puede cortar rápido y con la sierra de cinta, y que aguanta aún mal hecha (me da vergüenza colgar fotos de eso). Hemos visto que con madera buena y bien ajustada no sólo puede valer, sinó que es lo suyo. Creo que es la que llevan todos o casi todos los barcos de madera. De todas formas, lo suyo sería encontrar roble o fresno ya curvado y limitarlo a una sola junta. A ver si tengo ocasión de colgar algunas fotos que saqué en Pasaia de un roble que tenían ahí para cuadernas y piezas curvas. Eso sí era madera para barcos!